Profesora, Investigadora y Pilar de la Sociología Clásica en la UAM-Azc
Catherine Nelson fue una académica de origen extranjero que se radicó en México y se convirtió en una de las profesoras fundadoras del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco. Su llegada coincidió con los años formativos de la institución (década de los 70), donde ayudó a definir el rigor teórico que caracterizaría a la "Casa abierta al tiempo".
Excelencia en la Teoría Clásica
Su mayor legado académico fue la enseñanza y traducción de la teoría sociológica. Es recordada por su profundo dominio de la obra de Max Weber. En 1985, coordinó el libro Max Weber: Elementos de sociología, una obra que se volvió obligatoria para generaciones de estudiantes. Su capacidad para desmenuzar conceptos complejos como la "acción social", la "burocracia" y la "ética protestante" la posicionó como una de las máximas autoridades en el tema dentro de la universidad.
Estilo Docente
Quienes fueron sus alumnos la describen como una profesora de gran elegancia intelectual y exigencia académica. No se limitaba a repetir textos; buscaba que sus estudiantes comprendieran la estructura del pensamiento sociológico. Además de Weber, fue especialista en la obra de Talcott Parsons, analizando el funcionalismo en una época donde el pensamiento social en México estaba fuertemente inclinado hacia otras corrientes.
Huella Institucional
Más allá de las aulas, su impacto fue administrativo y humano. Participó activamente en la consolidación de la Revista Sociológica, una de las publicaciones más prestigiosas del área en América Latina. Su compromiso con la universidad fue tal que, tras su fallecimiento, la institución decidió honrar su memoria bautizando la Sala Catherine Nelson (Edificio H, 3er piso). Este espacio no es solo un aula, sino el punto de encuentro para exámenes profesionales, conferencias magistrales y seminarios de alto nivel.
Catherine Nelson representa la era dorada de los fundadores de la UAM: académicos que entregaron su vida a la construcción de una nueva universidad. Su legado sobrevive en cada estudiante que abre un libro de Weber en la UAM-A y en el espacio físico que lleva su nombre, recordándola como la maestra de maestros en el análisis de la sociedad.